El motor de agua español de Arturo Estevez

 

motor de agua español

Corrían los primeros años de la década de los 70 cuando en España, ese país todavía atrasado tecnológicamente, Arturo Estévez se hizo famoso y protagonizaba la mayoría de noticias en el país acerca de su revolucionario motor de agua.
Arturo, inventor e ingeniero industrial extremeño recorrió numerosos pueblos de España junto con un notario y un botijo lleno de agua, demostrando con una motocicleta como conseguía recorrer varios metros con el agua que antes había bebido.
Esto, como era de esperar, generó una gran expectación entre los presentes y la noticia iba corriendo de boca en boca, así Arturo Estevez se hizo un hombre mediático y famoso en el país.

motor de agua español

Arturo en su famosa motocicleta.

Según declaraba el propio Arturo, éste motor funcionaba mediante la mezcla de agua y un mineral secreto que nunca llegó a desvelar, en la cual se producía hidrógeno que era el combustible final que usaba la motocicleta.
Acerca de éste misterioso componente por medio de algunos cronistas e ingenieros de la época vio la luz una teoría (nadie sabe muy bien cómo ni porqué) : Se trataba de Boro, un material bastante más caro que el petróleo, razón por la cual este proyecto perdía la razón de ser.
El problema estaría en que se necesitan 45 litros de agua y 19 kg de boro para producir 5 kg de hidrógeno que proporcionarían una autonomía semejante a la de un tanque de 40 litros de gasolina o gasoil. El precio de esos 19 kilos de boro rondaría los 100.000€ mientras que el equivalente en gasoil sería unos 40€.

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Arturo donó el invento al estado Español, pero en el registro de patentes y marcas no aparece ningún motor de agua, si algunos proyectos que se asimilan pero no son el del inventor extremeño, quizás la industria lo compró y lo metió en el cajón del olvido para proyectos alternativos de energías libres.

El dictador Francisco Franco mandó paralizar el proyecto al recibir el informe desfavorable del colegio de ingenieros. apuntando que «ya se ha hecho bastante el ridículo» y el proyecto quedó en el olvido.
De Arturo nunca se supo nada más, murió en el anonimato y sin saber si su invento algún día se lleve de verdad a la práctica.

Lo que hoy día no ha quedado claro todavía, al menos para algunos,  es lo de  casi siempre:

¿Por qué nos tenemos que fiar de lo que digan los estamentos oficiales dirigidos directamente por el poder?

¿Y si esos expertos solo tenían el objetivo de paralizar el invento de Arturo?

Sea un fraude o no, este invento del ingeniero Extremeño es sin duda uno de los más famosos inventos españoles, y quien sabe si algún día volverá a estar en el candelero y solucione este sistema insostenible basado en el petróleo.

Os dejamos un vídeo que muestra cómo las noticias de la época contaban ésta historia.

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